¿Fue la parte humana de Cristo igual a la naturaleza humana despues de la caida? Es decir, tenia Cristo una carne tentable y un cuerpo humano con debilidades fisicas asociadas con las consecuencias del pecado? Asi es, sin embargo, el Espiritu de Dios que permanecia en Yahshua podia sujetar las debilidades fisicas de su carne o cuerpo humano, en obediencia a la voluntad de Su Padre, evitando asi ceder a las tentaciones del Enemigo.

Cristo se convierte en nuestro hermano cuando nosotros nacemos del Espiritu Santo de Dios, en el nuevo nacimiento. Solo asi podremos obrar naturalmente de acuerdo a la voluntad Divina, "porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, dice Yahshua, ése es mi hermano, y hermana, y madre." (Mateo 12:50)

Innegablemente, "la forma de encarnacion" del Hijo de Dios es un misterio, (1 Tim. 3:16) pero el problema que la Cristología busca resolver es el por qué de la encarnación de Cristo, y en qué tipo de naturaleza Yahshua realmente se manifestó. El Nuevo Testamento es muy claro al respecto.

El texto más citado y más explícito es Rom. 8:3. Ningún otro pasaje parece explicar mejor la razón para la encarnación, y en qué especie de carne ella fue realizada: “Dios, enviando a Su Hijo en semejanza de carne de pecado, y por causa del pecado, en la carne condenó el pecado”.

La palabra “semejanza” debe usarse con el mismo sentido dado en Filipenses 2:7, el cual dice que Yahshua, después de haberse despojado de la forma de Dios y de Su “igualdad” con Él, “tomó la forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres”. Es decir, Yahshua no tuvo simplemente una apariencia humana sino que realmente tuvo una naturaleza humana con debilidades fisicas afectadas por las consecuencias del pecado. En otras palabras, una “carne pecaminosa” sarko hamartias como Pablo declara en Rom. 8:3.

Esto no quiere decir que Yahshua hubiese sido un pecador o que hubiese participado en lo mínimo del pecado. La frase “Dios ... condenó el pecado en la carne” era entendida por los apostoles como lo siguiente: Que Yahshua habiendo vivido una vida sin pecado, en “carne pecaminosa”, había realmente “condenado el pecado en carne humana” (Rom. 8:3). De esa manera, “vino a ser autor de eterna salvación para todos los que Le obedecen” (Heb. 5:9).

Entre otros textos a menudo citados, también encontramos Rom. 1:3, que define la naturaleza de Yahshuaa través de Sus ancestros: “[Cristo] que nació de la descendencia de David según la carne” Hebreos 2:16 también dice: “Pues, en verdad, no presta auxílio a los ángeles, sino a la descendencia de Abraham”.

Otros pasajes de Hebreos enfatizan la identidad de la naturaleza humana de Yahshua con aquella de Sus hermanos humanos. Por ejemplo: “Pues tanto el que santifica, como los que son santificados, vienen todos de uno sólo.”(Heb. 2:11) “Por lo tanto, visto como los hijos son participantes comunes de carne y sangre, también Él, semejantemente, participó de las mismas cosas” (verso 14).“Por lo cual convenía que en todo fuese hecho semejante a Sus hermanos”. (verso 17). Y aun otro: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades; sino uno que, como nosotros, en todo fue tentado, pero sin pecado”. (Heb. 4:15)

La declaración de Pablo en Gálatas 4:4-5 implica que Cristo tuvo una completa y real participación de la caída naturaleza humana para la salvación del hombre: “Pero, viniendo la plenitud de los tiempos, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo de la ley, para rescatar los que estaban bajo de la ley, a fin de que recibamos la adopción de hijos”. Semejantemente, en 2 Cor. 5:21: “Aquel que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros; para que en El fuésemos hechos justicia de Dios”.

Pretenden muchos que era imposible que Cristo fuese vencido por la tentación. En ese caso, no habría sido colocado en la posición de Adán; no podría haber obtenido la victoria que aquel no gano. Si tuviésemos un conflicto mas probante que lo que tuvo Cristo, entonces Él no estaría habilitado para socorrernos. Pero nuestro Salvador Se revistió de la humanidad con todas las contingencias de la misma. Tomó la naturaleza del hombre con la posibilidad de ceder a la tentación. No tenemos que soportar ninguna cosa que Él no haya sufrido. Cuando nacemos de nuevo del Espiritu Santo de Dios, Cristo no se averguenza en llamarnos hermanos, y nosotros tampoco nos avergonzamos si creemos en la restauracion que el Padre Celestial ha hecho a nuestro favor, atravez de Cristo.