En base a lo anterior, Yahshua en Su humanidad triunfó sobre el pecado a través del poder del Padre al cual Se apegaba. Cada miembro de la família humana tiene el mismo privilegio, pues Cristo nada hizo que la naturaleza humana no pueda hacer si es participante de la naturaleza divina (del verdadero nuevo nacimiento o verdadera conversion). Yahshua no ejerció en Su provecho ningún poder que no nos sea libremente ofrecido, pues como hombre Yahshua enfrentó la tentación y la venció por la fe en la Palabra y en su poder, el cual fue recibido del Padre.

Nuestro Salvador vino a este mundo para soportar en naturaleza humana, todas las tentaciones con las cuales el hombre es asediado.Él conoce por experiencia cuales son las debilidades de la humanidad, cuales son nuestras carencias y donde yace la fuerza de nuestras tentaciones, pues Él fue "tentado en todos los puntos, como nosotros, pero sin pecado.” Él sabe cuan fuertes son las inclinaciones del corazón natural, habiéndolas experimentado en Sí mismo. Algunos piensan que Cristo, por ser el Hijo de Dios, no tuvo tentaciones como los hijos ahora las tienen. Las Escrituras dicen que "Él fue tentado en todos los puntos, como nosotros”.

Las tentaciones a que Cristo estuvo sujeto fueron una terrible realidad. Si no fuese así; si no le fuese posible caer, Él no podría ser tentado en todos los puntos como la familia humana es tentada. Las tentaciones de Cristo y Sus sufrimientos fueron proporcionales a Su carácter incontaminado y exaltado. Él "resistió hasta la muerte" en aquella hora cuando el temor al fracaso moral era como el temor a la muerte. Mientras estaba curvado en el Getsemaní, en agonía de alma, gotas de sangre le salieron por sus poros y humedecieron el suelo.Sobre la cruz Cristo sabía, como ningún otro podía saber, el terrible poder de las tentaciones de Satanás.

En su batalla en el desierto, la humanidad de Cristo fue puesta a prueba como ninguno de nosotros jamás podrá saber... Esas fueron tentaciones reales y no simulacros”. El apóstol lo confirma cuando habla de las pruebas que Yahshua tuvo que soportar: “Aun no resististeis hasta la sangre, combatiendo contra el pecado. (Heb. 12:4).Las tentaciones que Cristo resistió fueron aquellas que encontramos tan difíciles de soportar. Ellas fueron intensificadas sobre Él en mucho mayor grado, en la medida en que Su carácter era superior al nuestro. Con el terrible peso de los pecados del mundo sobre Él, Yahshua resistió la prueba del apetito, del amor del mundo, y del amor de la ostentación que conduce a la presunción.

Él resistió la tentación, mediante el Poder que el hombre también puede poseer. Se apoyó en el trono de Dios, y no existe hombre o mujer que no pueda tener acesso al mismo auxilio, por la fe en Dios.

En Su naturaleza humana, Yahshua mantuvo la pureza de Su divino carácter. Él vivió la ley de Dios y la honró en un mundo de transgresión, de igual forma como lo podemos hacer nosotros como Cristianos (es decir, pecadores arrepentidos nacidos de Dios) pues de acuerdo al Evangelio de Yahshua, el Nuevo Nacimiento es el mas grandioso milagro y precioso don que jamas podamos recibir, pues nos hace participantes de la Naturaleza Divina. Esta fue una realidad que los apostoles reflejaban y enseñaban, y es por esta razon que es imposible guardar la Ley de Dios, A MENOS que hayamos nacidos de Dios y la Simiente de Dios permanezca en nosotros.(1 Juan 3:9-10)

"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel. Por lo el que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia." 2 Pero 1:3-4

Ese fue el propósito principal por el cual Cristo vino a este mundo. Él vino para traerle a los hombres el poder de Dios para liberarlos del poder (ley) del pecado, y hacerlos hijos de Dios. Para ese fin Cristo participó de "la carne pecaminosa" del hombre, a fin de capacitarnos por Su Espiritu a ser participes de Su naturaleza o caracter divino.

En esto consiste el poder del Evangelio de Yahshua, "Cristo EN nosotros, la Esperanza de Gloria", atravez de Su Espiritu, ¡Alelu-Yah!

Nota: Yahshua se despojo de todo aquello que le pudiese dar alguna ventaja sobre el hombre caido, para poder ser nuestro Ejemplo victioso en carne humana sobre las tentaciones al pecado, apegandose al Padre como el hombre puede hacerlo. Esta fue la razon de su venida y de su encarnacion.